
Llueve torrencialmente, la ciudad ha enloquecido. ¿A dónde van esos cientos de paraguas monocromáticos? ¿es que nadie escucha lo que la lluvia cuenta?
Tengo el pelo empapado, la ropa adherida, algún libro arrugado y
la mente clara. Hoy fue un día diferente. Llovió...
era lo que necesitaba...





























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